Webs para restaurantes que llenan mesas
Quien busca dónde comer decide en dos minutos y desde el móvil. Si tu carta está en un PDF que no se abre o la reserva obliga a llamar, ya has perdido esa mesa.
La decisión se toma en el móvil y en dos minutos
Nadie navega una web de restaurante: la escanea. Quiere ver qué se come, cuánto cuesta más o menos, dónde estáis y si hay sitio esta noche. Todo lo que estorbe entre esas cuatro cosas resta.
El error más caro del sector es la carta en PDF. Se abre mal en el móvil, Google no la lee y el cliente se va a mirarla en otro sitio, normalmente en un portal que además te cobra comisión.
Qué necesita la web de un restaurante
Carta en la propia web, actualizable por vosotros y legible en móvil. Reserva directa, para no depender solo de plataformas que se llevan un porcentaje de cada mesa. Y presencia local cuidada, porque la mayoría de las búsquedas son «dónde comer cerca» y se resuelven en el mapa.
Si tenéis algo específico —sin gluten, cocina de una región, eventos privados— eso no es un detalle: suele ser vuestra mejor vía de entrada, porque son búsquedas con mucha intención y poca competencia.
Qué hacemos nosotros
Ponemos la carta y la reserva donde se decide, trabajamos la búsqueda local y afinamos el nicho que os diferencia. Con la medición puesta para saber cuántas reservas salen de la web y cuántas de los portales.
Lo hemos hecho con restaurantes reales: en Salamat trabajamos el nicho sin gluten en Barcelona, y en Los Hermanos Parrilleros la captación de eventos privados.
Casos reales del sector
No es teoría: estos son proyectos publicados, con lo que se hizo y por qué.
Preguntas frecuentes
¿Puedo cambiar la carta yo mismo?
Sí, se monta para que la actualicéis sin depender de nadie. Una carta desactualizada hace más daño que no tenerla.
¿Deja de compensar estar en los portales de reservas?
No se trata de dejarlos: se trata de no depender solo de ellos. Cada reserva que entra directa es una comisión que no pagas.
¿Sirve para bares, catering o food trucks?
Sí. Cambia el formato, pero la lógica es la misma: que se entienda qué ofreces, dónde estás y cómo reservar o encargar.